Historia de una Suelta (II)

Bueno, ya estamos montados en el avión, algo estrechos como viene siendo habitual en la C152 alias “nidito de amor”. Últimas comprobaciones, nos abrochamos los cinturones y cerramos las puertas….

No quiero salir detrás de la C172 que también se está preparando, asi que voy haciendo las listas de chequeo. Comprobamos puertas cerradas, luz de beacon encendida, mezcla rica, gritamos “LIBRE!” y magnetos a Start. Aunque le cuesta un pelín, ya se deja oir el ronroneo del motor, que se afina según sube la temperatura del aceite. El motor ya te pide marcha para sus 110 cv, asi que continuamos haciendo las listas. Comprobamos los instrumentos, bajamos los flaps y subimos por incrementos, chequeamos los mandos de vuelo y llamamos a torre antes de que se nos adelanten!

.- Cuatro Vientos Rodadura, del EC-ABC.

.- EC-ABC, adelante.

.- EC-ABC, con plan de vuelo visual local de una hora y media aproximadamente, con información Golf copiada y en parking de compañía, estamos listos rodar.

Mientras rodamos a la cabecera de la pista 28, chequeamos frenos y le voy comentando al instructor los briefings, normal y de emergencia. Una vez en el punto de espera, realizamos la prueba de motor, tras la cual y como petardeaba un pelin, realizamos una preventiva limpieza de bujías (2.000 rpm y mezcla ajustada) para no tener sustos. Mientras, el instructor me comenta que primero haremos una serie de tomas y despegues, posteriormente haremos una salida/entrada de circuito (en LECU sería abandonar por W y entrar de seguido por S) y si las condiciones lo permiten y me ve apto, el se bajará y repetiré la salida/entrada yo solo. Sin mas retrasos, llamamos listos salida en 118,7, con autorización obtenida entramos en pista, luz de landing encendida, transponder en ALT y calamos direccional. Aplicamos potencia de despegue……y ale hop!. Durante las 4 tomas y despegues, me siento como en una clase mas, haciendolo lo mejor posible y sin pensar en lo que pueda venir después, hasta que por fin, regresamos por S y aterrizamos. Abandono pista y mientras, el instructor, le comenta al ATC que pararemos frente al hangar de la FIO, pedirá estado del viento y si es óptimo, se bajará y continuaré yo solo, de nuevo para realizar un W-S. Efectivamente, paramos frente al hangar de la FIO y pedimos viento. Parece que me dan una tregua y entran en los límites. Ahora está encarado a pista y no sopla demasiado fuerte por lo que hay luz verde a la suelta. Muchas veces, a lo largo del curso, te imaginas este momento. Sentado en el avión, motor en marcha pero sin acompañante, completamente solo. Cuando por fin sucede, no puedes terminar de creertelo!. Aun con todo, y antes de bajarse, me recuerda que si tengo algún problema, el permanece en una frecuencia por si necesitara cualquier cosa, acto seguido se baja, cierra la puerta y desde fuera, te saluda.

Lo que pasó después, fué sencillamente la leche!. Recuerdo que no me puse nada nervioso, quizás porque no me dió tiempo a darme cuenta realmente de la situación. Una vez cerró la puerta, llamé a torre para rodar de nuevo a la cabecera. Realicé la prueba de motor (con la correspondiente limpieza de bujías de nuevo), revisé unas cuantas veces los parámetros para asegurarme 100% y acto seguido ahí estaba, alineado en pista, completamente solo ante lo que sería, mi primer vuelo en solitario.  Me autorizan por fin a despegar, aplico potencia, talones al suelo, corrijo un poco el factor P y…..ostias! Ya me dijeron una vez, que notaría la diferencia entre ir solo y con acompañante, pero no pensé que fuera tal la diferencia! A escasos 50 nudos ya se quería levantar del suelo, al principio me pilló desprevenido, le aguanté con el morro abajo un poco y con 60 le fuí tirando poco a poco, pero es que ahora asciende como un cohete! Pasados los 500 AGL pongo rumbo al Tres Aguas para posteriormente, bordear Villaviciosa y abandonar por W. Un poco antes de alcanzar el punto, el ATC quiso asegurarse de que iba por el buen camino con un “EC-ABC, ¿me confirma próximo a W?”, acto seguido apago la luz de landing y pongo rumbo al Xanadú, mientras no dejo de mirar fuera por si hubiera algún tráfico procediendo hacia Sierra. Cambio frecuencia para informar de las intenciones y sobre el Xanadú, me despido para sintonizar de nuevo Cuatro Vientos. En este caso no es necesario escuchar el ATIS ya que no había cambiado nada. Le llamo a 1 minuto de Sierra y me da instrucciones de vuelta al campo. El QNH sigue siendo el mismo, por lo que el altímetro ya está calado, voy haciendo la lista de preaterrizaje (válvula depósito abierta, mezcla rica, luz de landing, altímetro calado y 80 knt) mientras paso por encima del Lago, viramos para encarar la torre (y pasar por encima del “Avenida M-40” y me incorporo al circuito “EC-ABC, entrando viento en cola izquierda pista 28”. Ajusto a 80 knt, abeam cabecera (lo que viene siendo cuando tienes la cabecera de pista justo a tu lado) pongo primer punto de flap y la calefacción del carburador. Ahora toca ajustar a 75 knt, como casi no tengo viento puedo poner algo mas de flap a lo largo del descenso, por lo que viro a base, notifico a torre y pongo el 2º punto de flap.

Autorizado a aterrizar, sigo con mi descenso, entré algo rápido lo reconozco, no fué mi mejor aproximación pero ir pendiente de la velocidad sabiendo que si la “cago” no hay nadie al lado que me saque las castañas del fuego, no me permitió hacer una super aproximación. Lo que si me salió de manual, fué el aterrizaje. Como dijo mi instructor, en la recogida fúmate un puro, con tranquilidad tirando suave y manteniendo el morro alto, que el avión ya se cansará de volar. Toma suave, abandono por la 2º salida a mi izquierda, cambio con Cuatro Vientos Rodadura y notifico pista libre. Rodando al parking, sigo con las listas de chequeo, apago equipos innecesarios (ADF, Transponder, equipo radio 1…) y voy despacito a parking para disfrutar, ahora un poco mas relajado, de ir solo en cabina. Una vez en plataforma intento aparcarlo lo mejor que pueda, es la primera vez que me toca hacerlo y sinceramente, no quiero rozar con nada!. Con mezcla cortada y motor apagado, quitamos la radio (nos despedimos antes y sobre todo, le damos las gracias al controlador) y cerramos todo. La sonrisa que se me quedó nada mas terminar, no me la pude quitar en un par de días. Como dije al comienzo de la historia, es algo que espero no se me olvide nunca, es un recuerdo que todo Piloto mantiene en su memoria.

Gracias por leer!!😉

2 respuestas a Historia de una Suelta (II)

  1. clemente dice:

    Gracias por tu relato. Se nota que lo has escrito con el corazón y no con el teclado. Yo también estoy apunto de caramelo, creo que en una o dos horas me van a “soltar”. Espero tener las mismas emociones, te contaré….

  2. admin dice:

    Mucha suerte Clemente ^^, ya verás como es una experiencia inolvidable y sobre todo, diviertete!!!

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