Historia de un examen….(I)

Cuando entras en una escuela para obtener alguna licencia (ya sea ULM, PPL…), ves como algo lejano el examinarte. Antes tienes que pasar por otros exámenes, igual de importantes, pero quizás con menos presión que el final. El examen práctico, temido por muchos y suspendido por muy pocos.

Con tus primeras horas ya te empiezan un poco a meter miedo, que si ten en cuenta esto para el examen, ojito con esto otro, si te toca tal instructor atento a no se que….lo que consiguen es que reces para que te toque el examinador mas tranquilo, el mas “facil”. Ya cuando te acercas a la hora 20 del curso, cercana a la suelta (según que escuela), la visión del examen se vuelve mas clara, justo delante de ti, y pasada la suelta cuando rondas ya la hora 38 es cuando empieza el baile. En mi caso debí tener suerte, se dice que hay varios examinadores por Cuatro Vientos, pues debió tocarme no solo el mas majo, también de los mas tranquilos. Cierto es, que si me hubiera puesto mas a prueba, no hubiera tenido objeción, pero que el examen final sea como una clase mas, un routing tranquilo, sin alteraciones….se agradece.

El día empieza como no, en operaciones. Llegué con una hora y media de adelanto, por aquello de preparar las cosas bien, que nunca se sabe. Completo el plan de vuelo, y me encamino hacia la plataforma. Si hay algo que adoro, es poder pasear tranquilamente entre los aviones, haciendo alguna fotillo, asomándome a algunos cristales para ver el interior (no todos los días ves una C172 con Garmin G1000) y contemplando como dejamos morir algunos aparatos que en su día, lo dieron todo por transportar a sus ocupantes, y que en la actualidad, desafían al tiempo oxidándose en un aeródromo. Al llegar a operaciones, compruebo los papeles de la aeronave, reviso la meteo, actualizo el METAR y comienzo a andar de aquí para allá, “nervioso”, mas bien impaciente por empezar, para así terminar antes. Al poco, llega el examinador, JJ. Empezamos a entablar conversación, escribe mis datos (licencia, certificado médico…) en la hoja de examen, me pide que le muestre la ruta y la meteo. Me podía haber tocado un día mas despejado, por aquello de haber tenido menos simbolitos en el mapa significativo (del cual guardo una copia), ya que pasé un mal rato intentando responder bien a las preguntas.

Cierto es, que necesitas conocer la simbología, pero deberían de incluir preguntas de este tipo en los examenes, ya que no las hay, y muchos pasan de leerse el libro, para aprenderse de memoria los bancos de preguntas. Creo recordar que no fallé ningún simbolo con JJ, asi que pasamos a revisar la carga y centrado, algo que en la C152 es más importante que en otro avión, ya que en el “avión del amor” (por sus escasas dimensiones y por tener una cabina “íntima”) no sobra potencia y si sobra peso, metas lo que metas. Pasamos después a la ruta, que como dije, no era dificil y ya había volado yo un mes antes. Aceptada por JJ, pasamos a la revisión exterior y a esperar al camión de combustible, porque más vale salir lleno y que sobre!

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